Gutierrez: su opinion en entrevista.
Ernesto Gutierrez brindo, recientemente, una entrevista a la revista argentina "Noticias" en donde comparte su punto de vista en asuntos de negocios y temas sociales.
¿Qué sacó en limpio la Cumbre de Presidentes de la OEA en un contexto de crisis como el actual?
Decidimos que lo mejor era consolidar lo que veníamos proponiendo y rescatar todo lo que habíamos trabajado en los últimos cuatro años, para no descuidar lo importante. Nuestras propuestas y recomendaciones sobre democracia, cultura y educación, acortamiento de la brecha digital y energía sustentable. El temario de dicha Cumbre abarcó energía, inclusión social y desarrollo de la relación público-privada.
La crisis produjo no sólo un cambio de escenario sino de reglas. ¿Advierte retrocesos en algunas?
Se están produciendo cambios rotundos de reglas de juego, comparables a los que se produjeron con la caída del Muro de Berlín o con la Revolución Industrial. Por ahora, estamos en un escenario en el que nadie sabe cómo se sale y cómo se sigue, por eso la primera urgencia es la incertidumbre. Ahí aparece la falsa solución del proteccionismo. El planteo de cerrar la frontera y empezar a vivir con lo nuestro responde a un mecanismo de defensa que parece ser la única manera de protegernos de cualquier amenaza. Pero eso es pan para hoy y hambre para mañana porque se terminan deteriorando las propias economías. Venimos de ver la reunión del Grupo de los 20 en la que se concluye que hay que decirle no al proteccionismo y dos meses después, 17 de esos países tomaron justamente medidas proteccionistas. Fue un debate fuerte en la Cumbre, y no sólo por los de muchos de los presidentes que reafirmaron la apertura del comercio exterior.
Estrados Unidos no parece ser un modelo en ese sentido: las acciones de las empresas suben cada vez que anuncian ajustes masivos de sus plantas?
A esta altura, está claro que la salida de esta crisis no pasa por generar despidos. En esta reunión de la OEA se habló de buscar todas las fórmulas necesarias y posibles para mantener el empleo y generar así una masa crítica de consumo capaz de reactivar la economía. La Argentina es uno de los países que trabaja en ese sentido, y ya se ven acuerdos entre los distintos sectores empresarios. La misma actitud se replica en México y en Brasil, pero no en los Estados Unidos. La economía americana es un modelo en muchas cosas, pero no en esa, porque para ellos el despido masivo es parte de un proceso de reconversión y el trabajador se ocupa al poco tiempo en otro empleo. Por eso allí es alta la creación de trabajo, ya sea por la inversión interna o externa en el país. Pero no ocurre lo mismo en los países emergentes.
¿Latinoamérica puede salir airosa de los peores efectos de la crisis?
Sí, pero si no crece el proteccionismo y el país sigue exportando. La ecuación económica de la región podría generar todas las condiciones para que esta crisis se desacelere. Latinoamérica es la región que menos impacto ha sufrido hasta ahora. Podría agravarse en el mundo si nuestros países se encuentran ante un mundo proteccionista que no los deje exportar. O si nos encontramos frente a la alternativa de copiar el modelo de ajuste a través de planes de despidos masivos, porque esa sería la peor señal para planchar la actividad. EL acceso a la energía que tenemos casi garantizado es otro punto a favor para pensar que no hay condiciones para entrar en un extenso proceso recesivo.
Usted cuestiona el argumento de proteccionismo, pero algunos de sus colegas empresarios son decididamente pro-proteccionistas?
Por supuesto. Venimos de ciclos erráticos y pendulares que hacen que cualquier circunstancia interna o externa, más o menos recesiva, afecta puntualmente los intereses de sector. Es válido que haya una reacción a la defensiva. No creo que sea lo correcto. Lo importante sería combatir lo errático y trazar una estrategia común de mediano plazo.
¿Y qué opina del tipo de intervencionismo estatal que reivindica el Gobierno?
Mire, la actual refundación del mundo puso de manifiesto el tema del intervencionismo estatal en muchos países. Que el CITIBANK sea una entidad mixta y que mañana lo sea General Motors y que el grado de intervención en los Estados Unido y Europa en determinadas empresas sea tan alto como para poner o sacar al CEO de una firma, determina que estamos entrando en una nueva era. No vivimos la era pro estatista de los ´60 ni la neoliberal de los ´90; es el tiempo donde empieza a percibirse una nueva relación público-privado en la que también tendrán que participar el sector social y los trabajadores. Por ahí, me parece, va a pasar la refundación de la sociedad moderna.
¿Cómo repercute el actual proceso electoral en este escenario de crisis?
Siempre las elecciones distraen la agenda cotidiana, pero es parte del proceso, es bueno que la atención de la población y de todos los que tienen algo por decir se centre en eso porque es lo que va a enriquecer el acto eleccionario. También es deseable que mucha gente se esté ocupando de lo urgente mientras la sociedad se concentra en lo importante que son las elecciones. Cuando veo el Banco Central atendiendo las cuestiones de la moneda y el dólar y al ministro de Trabajo atendiendo las situaciones de paros y suspensiones para evitar los despidos masivos, veo que están sucediendo cosas en paralelo a los comicios que no están tan mal